Buenas tardes, amigos de Abejar Radio.

Hoy voy a hablaros de una iniciativa local puesta en marcha para disminuir el impacto ambiental que tienen tanto la fabricación como el consumo de ropa, mientras desarrolla una labor de inclusión social.

Se trata del proyecto AROPA2, puesto en marcha por la cooperativa TIEBEL, y que se encarga de recoger y reutilizar todo tipo de textiles.

El objetivo es desarrollar la famosa regla de las tres erres:

  • Reducir la energía y los materiales utilizados en la fabricación de nueva ropa

  • Reutilizar todas aquellas prendas que mucha gente ya no utiliza

  • Reciclar los textiles potencialmente inútiles, para convertirlos en materia prima ecológica

¿Y cómo lo hacen? Muy sencillo, colocando contenedores de ropa en los que cualquiera de nosotros podemos depositar la ropa que ya no utilizamos. De ese modo, evitamos que nuestra ropa se convierta en basura que termina en vertederos.

Los integrantes del proyecto AROPA2 recogen esta ropa y la evalúan, separando aquella que aún puede ser útil de la que ya no puede serlo, y aquí los caminos del textil se dividen en dos.

La que ya no resulta útil se transforma en una nueva tela, llamada borra, que se emplea en construcción como material aislante o en la automoción para fabricar cosas como, por ejemplo, la alfombrilla bajo la que se esconde la rueda de repuesto del maletero. De esta manera, se evita generar residuos fabricando estos materiales de cero, y reutilizando textiles ya fabricados.

¿Y que se hace con la ropa que aún sirve? Pues se limpia y desinfecta, y es puesta a la venta en las instalaciones del propio proyecto.

Y, como he señalado anteriormente, a los beneficios medioambientales de este proyecto debemos añadir los sociales, ya que todas las personas que forman parte del proyecto (tanto las personas que separan la ropa recogida como las que atienden la tienda de AROPA2, son personas en riesgo de exclusión a las que, de esta manera, se les ofrece una oportunidad de entrar en el mercado de trabajo.

Pero además de ello, este proyecto tiene firmados convenios de colaboración con distintos ayuntamientos, como Utebo o Villamayor, e instituciones, como nosotros, que recurren a ellos en caso de que alguno de sus vecinos o usuarios precisen de ropa y no cuenten con recursos económicos suficientes para poder comprarla por sus propios medios.

Y de esta manera, cada vez más municipios y/o entidades nos sumamos a economía circular.

En concreto, nuestro centro lleva colaborando con AROPA2 desde septiembre de 2016, y en ese tiempo hemos recogido 8.992kg de ropa, evitando la emisión de 67.753kg de CO2.

Si queréis conocer mejor este proyecto, podéis visitarlo en sus perfiles de Instagram, Facebook y Twitter. Y podéis, también, visitar su tienda y ver lo que allí tienen. Está en el polígono Alcalde Caballero, en la calle Monasterio de las Huelgas número 23. Hasta allí te acercan los buses 44 y 102. La tienda está abierta los lunes de 9.00 a 19.00 horas, y los viernes de 9.00 a 14.00.

Desde aquí, os animo a acercaros y conocerlos mejor.

Hasta la semana que viene, amigos.

Buenas tardes, amigos de Abejar Radio.

Si echáis la vista atrás hacia mi primera intervención en este año 2021, en el primer Minuto del Planeta de este nuevo año, recordaréis que os hablé de las croquetas y de su contribución a la sostenibilidad medioambiental de nuestro planeta. De su contribución a evitar el despilfarro de alimentos.

Pues hoy retomo de nuevo esta idea, la de la importancia de no desperdiciar la comida. Recordemos que tirando alimentos a la basura no sólo se genera basura, sino que además hemos consumido recursos y hemos generado emisiones en su fabricación.

Y si hace dos semanas recurrí a una alternativa tradicional, antigua, hoy traigo iniciativas novedosas y modernas.

Existen diferentes apps para evitar que alimentos en buen estado acaben en la basura, y de ellas quiero hablaros.

Hay varias muy similares, aunque la más conocida es TOO GOOD TO GO (Demasiado bueno para irse). Se trata de una app que, a través de la geolocalización, pone en contacto a restaurantes y/o comercios que tienen alimentos en buen estado que no han vendido y que, de no aprovecharse, acabarán en la basura, con ciudadanos interesados en esos productos. Pueden comprarlos a precios muy reducidos (descuentos de no menos del 50%) a cambio de acudir en persona a recogerlos a estos establecimientos.

Como os digo, TOO GOOD TO GO es la más conocida de estas apps, pero no es la única: TAPPER es muy similar. Y hay más.

Mención aparte merecen otras tress aplicaciones encaminadas al mismo objetivo, y a ellas voy a dedicar un poquito más de espacio.

ENCANTADO DE COMERTE es una app española que función del mismo modo. No está disponible en muchas ciudades, ya que es joven, pero los habitantes de Madrid, Logroño, Compostela y Zaragoza tenemos la suerte de poder utilizarla y contribuir a limitar el despilfarro de comida en nuestro propio barrio. Ahorrando dinero, además.

FOOD AND SAVE (COMIDA Y AHORRO, sería la traducción) es otra app que funciona prácticamente igual que las anteriores, aunque tiene un hecho distintivo: por cada consumición realizada, por cada persona que compra alguno de sus alimentos, esta app realiza una donación a una entidad social local. De este modo, el beneficio de utilizarla es triple (ahorras, evitas generar residuos y colaboras con entidades sociales de tu entorno). Y también es española; nació en Baleares, pero por desgracia no se ha extendido mucho más, al menos todavía, y aquí en Zaragoza no es posible utilizarla.

Y la última app de la que me gustaría hablaros es NOODLE. En este caso no se trata de una aplicación para poner en contacto a establecimientos y clientes; se trata de una aplicación que nos ayuda a utilizar mejor los alimentos que tenemos en casa. Puedes indicarle qué tienes en la nevera, y la aplicación te mostrará las recetas que puedes elaborar con esos ingredientes. Curiosa la idea ¿no os parece?

Así que ya veis, amigos. Planificar nuestra compra, hacer croquetas con las sobras, bajar una app para conocer recetas que hacer con la comida que tenemos en casa, tirar de móvil para comprar comida en perfecto estado, y además barata, en los restaurantes de nuestro barrio… las ideas para evitar que acaben en le cubo de basura alimentos en buen estado no son sólo numerosas, sino que además son muy sencillas. Se nos acaban las excusas para no hacerlo.

Hasta la semana que viene, amigos.

Buenas tardes, amigos de Abejar Radio.

Feliz Año Nuevo, bienhallados. Hace ya mucho tiempo, demasiado, desde nuestro último Minuto del Planeta.

Pero aquí estamos, en 2021, con renovados temas y renovadas ganas. Y para inaugurar esta nueva temporada, quiero hablaros de croquetas.

Sí, Habéis oído bien. De croquetas. No me miréis con esa cara que intuyo a través de las ondas.

¿Y por qué quiero hablar hoy de croquetas? Pues porque están buenísimas, y porque el pasado sábado, día 16 de enero, se celebró el Día Internacional de la croqueta. Y no fue este el primer año en que se conmemoró este día; no se tiene muy claro cuándo se instauró esta fecha, pero ya hace unos cuantos años que el 16 de enero se rinde homenaje a este manjar que, de entrada, a todo el mundo gusta.

Se cree que su origen está en Francia, ya que su nombre proviene del francés croquer, que significa crujiente. Pero se han extendido por todo el globo, y no es de extrañar por su sabor y su variedad, que hacen que puedan adaptarse a cualquier tipo de cocina.

Pero éste, como sabéis, es un rincón dedicado al planeta y a actitudes medioambientalmente sostenibles. Y, como no podía ser de otra manera, el motivo de hablaros de las croquetas es ese y no otro.

Recordaréis, queridos oyentes, que el despilfarro de comida es uno de los grandes males ecológicos de nuestro tiempo. La sobreproducción de alimentos ( o su deficiente distribución, mejor dicho), nuestro estilo de vida, la mala planificación en las compras, etc… hace que en el primer mundo se tiren cada año toneladas de alimentos en buen estado. Alimentos que, para producirse, han consumido recursos naturales abundantes.

El aumento de alimentos procesados y ultracongelados, que conlleva un espectacular aumento del plástico que los conserva y presenta para su venta, es sin duda otro de los grandes problemas ecológicos de nuestro tiempo.

Y como una más de las soluciones al alcance de todos nosotros se presentan ellas, las croquetas. Elaborarlas con los restos de comida que hemos utilizado para otras comidas (caldos fundamentalmente) ayuda a disminuir la comida que tiramos a la basura.

Y, además, haciéndolas en casa reducimos la cantidad de plástico que utilizamos al comprarlas congeladas. Por no hablar de la diferencia en el sabor.

Así que ya sabéis, amigos, poned más croquetas, caseras, en vuestra vida. El planeta lo agradecerá.

Y vuestro paladar también.

Hasta la semana que viene.

Buenas tardes, amigos de Abejar Radio.

Estos días se está hablando mucho de las ciudades más contaminadas de Europa a raíz de un estudio publicado hace unos días por la revista The Lancet Planetary Health.

En ese estudio se publicaban los datos de las diez urbes europeas con mayor mortalidad por exposición a dióxido de nitrógeno. Esta sustancia proviene, mayoritariamente, de la erupción de volcanes, incendios forestales y de la combustión de los motores de vehículos. Especialmente de los diésel.

Si hablamos de la contaminación producida en entornos urbanos, creo que estaremos de acuerdo en eliminar a los volcanes y los incendios forestales de la lista de posibles causas ¿no?

Pues bien, España es el país europeo que mayor número de ciudades aporta a este particular top ten: tres de esos diez municipios pertenecen a nuestro país. Ningún otro país aporta tantos a esta lista.

Madrid ocupa el primer lugar; no sólo si hablamos de las ciudades españolas, sino que es la ciudad europea con un mayor número de fallecimientos relacionados con el NO2 o, como también podemos afirmar, de la contaminación provocada por el tráfico rodado.

Barcelona se alza al sexto puesto del podio (la segunda de nuestro país).

Y no parece, de entrada, algo extraño dado que son las dos grandes ciudades de España… pero es que Mollet del Vallés, con sus 51.000 habitantes, se hace con el séptimo puesto y adelanta a la mismísima Bruselas.

Lo que nos lleva a plantearnos que este tema no afecta sólo a las grandes ciudades, sino que otros municipios, ya sea por su emplazamiento o por su desarrollo industrial, deben empezar a plantear medidas serias para limitar estas emisiones que provocan no sólo muertes, sino también disminución de la capacidad pulmonar, bronquitis agudas, asma, algunas alergias, enfisemas pulmonares, irritación ocular y de mucosas, etc…

Pero si exigimos a la administración que haga algo, tampoco podemos dejar de la do el hecho de que todos nosotros contribuimos a estas cifras; utilizar el transporte público más, y menos el privado, optar por vehículos menos contaminantes en nuestras compras y sumarnos a la utilización de medios de transporte alternativos (bicicletas o patinetes fundamentalmente) es algo que está en nuestra mano y que muchas veces no hacemos con el manido y terrible pensamiento de “yo sólo no puedo cambiar las cosas”.

Este aire lo respiramos todos. Este aire lo contaminamos todos. No lo olvidemos.

Hasta la semana que viene, amigos.

Buenas tardes, amigos de Abejar Radio.

Hoy quiero hablar del nombramiento de Pedro Arrojo como Relator Especial de la ONU para los derechos humanos al agua y al saneamiento.

El profesor emérito de la Universidad de Zaragoza tendrá, entre otras funciones, afrontar los riesgos e impactos sobre el derecho humano al agua potable derivados de la contaminación tóxica y de la quiebra de la sostenibilidad ambiental de nuestros ríos, lagos, humedales y acuíferos.

Mucho trabajo por delante, ya que sólo en nuestro país tenemos el enorme descontrol de los pozos particulares que minan de manera enormemente grave los acuíferos de que disponemos, sin que ninguna administración se atreva a meter mano en tan difícil asunto, o justo hoy se cumple un año del desastre natural del Mar Menor, en Murcia, que los ecologistas denuncian no se ha solucionado, mientras las administraciones aseguran que es un problema del pasado…

Y recordemos que su labor no se limita sólo a un país, sino al conjunto del globo.

Pero, tratando de centrarnos en lo positivo de esta noticia, no deja de ser gratificante saber que una persona tan vinculada a nuestra ciudad ha sido considerada como la más adecuada para ejercer esta labor, máxime teniendo en cuenta que se presentaron una veintena de candidatos a dicho puesto, y que la suya contó con el apoyo de la RAPA (Red de Agua Pública de Aragón) , la Coordinadora Estatal de ONGs, la Federación Europea de Servicios Públicos, la Internacional de Servicios Públicos, Federico Mayor Zaragoza (Presidente de la Fundación Cultura de Paz y Director General de la UNESCO durante doce años) o Maude Barlow, activista y escritora canadiense, asesora para temas de agua de la ONU, entre otros muchos.

Continúa así con su carrera Pedro Arrojo, que recordemos es el fundador de la Fundación Nueva Cultura del Agua y el primer español que recibió el Premio Goldman de Medioambiente, en el año 2003.

El cargo tiene una vigencia de tres años, y no conlleva remuneración alguna. Algo que conviene remarcar, máxime en la época actual.

De modo que desde aquí queremos enviar nuestra felicitación a Pedro Arrojo, y desearle la mayor de las fortunas en esta nueva aventura que ahora empieza.

Hasta la semana que viene, amigos.

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